Chiguayante está emplazada sobre depósitos sedimentarios fluviales del río Bío Bío, con presencia importante de arenas limosas sueltas y napa freática alta a menos de 4 metros en varios sectores. Quien construye acá lo sabe: excavar sin un plan de control de agua es meterse en problemas. El diseño de inyecciones (grouting) se vuelve una herramienta clave para impermeabilizar y consolidar el subsuelo antes de fundar, sobre todo en la zona baja que va desde Lonco hasta Manquimávida. Nuestro equipo técnico aborda cada proyecto entendiendo esta condición de borde: no se trata de inyectar por inyectar, sino de definir presión, mezcla y punto de inyección según el perfil geotécnico real que levantan los ensayos de penetración CPT en terreno. Llevamos años resolviendo filtraciones en excavaciones para edificios en la ribera sur del río, y sabemos que en Chiguayante la ventana de trabajo en seco es corta si no se actúa con precisión.
En suelos arenosos con napa alta como los de Chiguayante, una inyección bien diseñada reduce la permeabilidad en dos órdenes de magnitud y evita el colapso de la excavación.
