Cuando se proyecta una obra en Chiguayante, las diferencias de suelo entre la terraza fluvial oriente, donde se asienta gran parte de la población, y los faldeos de la Cordillera de la Costa al poniente son determinantes. En las zonas bajas cercanas al río Biobío predominan arenas limosas y depósitos aluviales, mientras que en Manquimávida y sectores altos aflora roca meteorizada con fracturamiento variable. Esta dualidad geológica obliga a caracterizar la permeabilidad en campo mediante ensayos Lefranc o Lugeon antes de diseñar sistemas de drenaje o evaluar la infiltración de aguas lluvia. Un sondaje SPT puede indicar la estratigrafía, pero no entrega el coeficiente k que exigirá el revisor del permiso de edificación. Nuestro equipo técnico aplica la normativa NCh1508 para ejecutar estas pruebas en perforaciones de pequeño diámetro, asegurando que los datos representen fielmente el comportamiento hidráulico del subsuelo chiguayantino.
El valor de Lugeon no es solo un número: define la cantidad de agua que ingresará a una excavación y dimensiona el sistema de bombeo durante la construcción.
