En Chiguayante vemos con frecuencia terrenos que no admiten una fundación superficial sin riesgo de asentamiento. La llanura aluvial del Biobío deposita arenas finas, limos y arcillas blandas con estratos erráticos.
El diseño de fundaciones en pilotes resuelve esa incertidumbre transfiriendo la carga de la estructura a estratos competentes. En nuestro laboratorio acreditado bajo la norma NCh1508, evaluamos la fricción lateral y la capacidad de punta con ensayos in situ. El factor sísmico local manda en Chiguayante — la componente vertical del sismo puede castigar pilotes mal calculados. Por eso cruzamos los datos de sondaje SPT con la microzonificación de la comuna antes de definir diámetro, longitud y armadura del pilote.
Un pilote mal dimensionado en la terraza fluvial de Chiguayante puede asentarse más de 5 cm con el primer sismo fuerte.
